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La crítica, mientras sea constructiva, es alabable, porque ello ayuda a mejorar, a dar más de uno mismo, a llevar a cabo empresas impensables y a dotar de ilusión y ganas a proyectos. Ilusión y ganas, dos palabras que en los momentos que atravesamos suenan a gloria. Pero cuando criticas por criticar, por destruir más que por construir, eso ya no es tan lícito ni moral. Desde el PSOE de Espartinas y más concretamente desde su página web, se obcecan una y otra vez en atacar al alcalde de este municipio, Domingo Salado; y a su primer teniente de alcalde, Javier Jiménez, este último “trending topic” de la página. Y es que es más fácil darle al muñeco que plantear un proyecto positivo para Espartinas, cuya alcaldía anhelan desde las primeras elecciones democráticas. Y es que estos lares no conoce gobierno socialista.
La última hazaña de la web socialista es criticar el viaje que recientemente realizó Domingo Salado a Italia, más concretamente a Monreale, cerca de Palermo. El alcalde acompañaba a una delegación de la Hermandad Sacramental para celebrar un acto de hermanamiento con una hermandad de esta localidad italiana. La crítica se basa en que, según los socialistas, con la que está cayendo, no es lícito que el alcalde utilice los gastos de protocolo para realizar una de sus funciones, la representación del Ayuntamiento de Espartinas. Primer patinazo.
No sólo se han conformado en airear la afrenta a los presupuestos municipales en la web, si no que también lo han denunciado en los medios de comunicación. Segundo patinazo.
Y es que se podían haber ahorrado tanta pérdida de tiempo si hubieran preguntado quién pagaba el viaje y los gastos que se han generado. Es más fácil denunciar que preguntar, así de sencillo. Pues bien, el alcalde de Espartinas ha utilizado su tiempo (solicitó vacaciones para realizar este viaje) y su dinero (ha abonado billetes de avión, hoteles y comida de su bolsillo) para representar al municipio de Espartinas, acompañando a un hermandad de la localidad que le pidió que así lo hiciera. Del mismo modo que acompaña a la hermandad del Rocío haciendo el camino, el cual paga de su bolsillo; o acompaña a las hermandad de Loreto en sus diversos actos, o a eventos que realizan asociaciones, comunidades de vecinos y otras organizaciones de nuestro municipio que quieren contar con la presencia de su alcalde.
La cosa no queda ahí, el tercer patinazo lo protagoniza la web socialista cuando se pregunta por qué, estando de vacaciones y pagando de su bolsillo el viaje, llevaba el bastón de alcaldía representando al Ayuntamiento de Espartinas. Rizar el rizo. Cuando lo que hubiera sido digno de loa es una rectificación a tiempo y reconocer que se ha equivocado, que el alcalde no ha utilizado el dinero de los contribuyentes para representarlos en Italia, sino que usó el suyo propio para cumplir con su trabajo. El alcalde lo es las 24 horas del día, los 365 días del año y los cuatro años de la legislatura, esté dónde esté, porque así lo han decidido los ciudadanos de Espartinas. Vamos, criticar por criticar. |